El momento ideal para empezar con los preparativos es un año antes del enlace. Lo primero que tenéis que hacer es concretar la fecha con la iglesia o el juzgado y, en paralelo, ya podéis empezar a buscar restaurante. A partir de aquí, os recomendamos que sigáis una buena planificación para evitar acumulaciones de trabajo y un exceso de nervios en los últimos días. La tranquilidad y la seguridad son los mejores aliados durante la recta final previa al gran día y, por descontado, en la misma jornada de la boda.